… sólo ocultas la verdad. Esa frase me la dijo un amigo hace tiempo. Y ciertamente tenía mucha razón.
Quizá alguno espere que ahora mismo siga diciendo que este anectodario es todo mentira y todo eso, pero hoy no saldré por ahí. Hoy quería hablaros de la “autocensura” que apliqué al escribir este blog. Todo viene al hilo de un correo de Guillermo (recordad, mi compañero de habitación en la GH) que me dijo que se había encontrado en Stralsund con una chaval que leía mi blog: “.. que si me he ido a comer un Kebap…”, “…que si he ido andando al pueblo…”
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Sinceramente, ¿creeis que iba a poner algo que pudiesen leer mis padres? NO WAY!!! En Stralsund la lié mucho… ¡qué os pensábais!, pero soy una persona a la que le gusta guardar las formas ante los desconocidos… es una cuestión de imagen. Creo que la mayoría de vosotros me entenderéis…
En fin, que ustedes lo disfruten